El título de este cuento es el de "Los tres animalitos". Te propongo este cuento ya que lo puedes personalizar, con los nombres de los alumnos y amigos de estos. A los más mayores, la historia, les sonará, pero te resultará más divertida que la que conoces.
Dentro del plan de animación a la lectura, os presento estos tres bonitos cuentos especiales para primer ciclo. El audio es latino y los alumnos deben de completar las letras que faltan en algunas palabras. Puedes seleccionar tres cuentos diferentes: 1.- El barco pirata. 2.- La princesa y el dragón. 3.- El elefante que hace yoga.
Con motivo de la celebración, el 6 de abril, del 70 aniversario de la publicación de esta obra, hemos decidido que nuestra Semana Culturak se dedique al autor y a su obra, en especial al Principito.
Las actividades de este trabajo están basadas en estos recursos de Internet. Son recursos externos al blog de nuestro centro y esperamos que no fallen las transmisiones, en todo caso, la condición previa para desarrollar este trabajo es ver la película aquí enlazada.
También es útil y complementario escuchar el audio; leer el libro es en todos los casos lo más recomendable. Las versiones vídeo - audio - texto no coinciden plenamente, hay pequeñas variaciones pero el espíritu de la obra se mantiene íntegro en todos los casos.
Vamos a comenzar esta actividad dedicada a la Semana Cultural en Madrid Sur con la audición del libro del Principito.Haz clic AQUÍ o en el reproductor. Puedes leer el libro en línea haciendo clic AQUÍ, o si por el contrario quieres descarlo, lo puedes hacer desde este otro enlace, haciendo clic AQUÍ. Desde este otro sitio lo puedes ver en francés y en español. Cilc AQUÍ. Adaptación del Principito, por el Gobierno de la Rioja
"He aquí mi secreto, es muy
simple: sólo se puede ver
bien con el corazón; lo
esencial es invisible para los ojos.
-Lo esencial es invisible para los ojos-
repitió el principito
para acordarse."
Primera WEB.
Para poder continuar y ver lo que nos propone Cris sobre estas actividades......
primero debes contestar una sencilla pregunta:¿Este dibujo te da
miedo?
Tercera Web: DiscoveryKids, encontrarás dibujos, juegos y muchas más cosas. Clic en la imagen.
Cuarta Web: El Principito en 100 idiomas, te propongo un viaje por el Planeta Tierra. Mira el mapa. Haz clic en la región deseada y después presiona los reproductores. Haz clic en la imagen.
El rincón de los niños - El soldadito de plomo - 24/03/13
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El rincón de los niños - El soldadito de plomo
Hoy hemos celebrado el día del libro en nuestro centro. Un grupo de alumnos desde infantil de 5 años hasta 6º de E. Primaria a la hora del recreo han leido dos cuentos del Hans Christian Andersen. Los cuentos seleccionados han sido: El Patito feo y el Soldadito de plomo.
El traje nuevo. La niña de los fósforos. El soldadito de plomo. La sirenita.
¡Qué hermosa estaba la campiña! Había llegado el verano: el trigo estaba amarillo; la avena, verde; la hierba de los prados, cortada ya, quedaba recogida en los pajares, en cuyos tejados se paseaba la cigüeña, con sus largas patas rojas, hablando en egipcio, que era la lengua que le enseñara su madre. Rodeaban los campos y prados grandes bosques, y entre los bosques se escondían lagos profundos. ¡Qué hermosa estaba la campiña! Bañada por el sol levantábase una mansión señorial, rodeada de hondos canales, y desde el muro hasta el agua crecían grandes plantas trepadoras formando una bóveda tan alta que dentro de ella podía estar de pie un niño pequeño, mas por dentro estaba tan enmarañado, que parecía el interior de un bosque. En medio de aquella maleza, una gansa, sentada en el nido, incubaba sus huevos. Estaba ya impaciente, pues ¡tardaban tanto en salir los polluelos, y recibía tan pocas visitas! Los demás patos preferían nadar por los canales, en vez de entrar a hacerle compañía y charlar un rato. Por fin empezaron a abrirse los huevos, uno tras otro. «¡Pip, pip!», decían los pequeños; las yemas habían adquirido vida y los patitos asomaban la cabecita por la cáscara rota. - ¡cuac, cuac! - gritaban con todas sus fuerzas, mirando a todos lados por entre las verdes hojas. La madre los dejaba, pues el verde es bueno para los ojos. - ¡Qué grande es el mundo! -exclamaron los polluelos, pues ahora tenían mucho más sitio que en el interior del huevo. - ¿Creéis que todo el mundo es esto? -dijo la madre-. Pues andáis muy equivocados. El mundo se extiende mucho más lejos, hasta el otro lado del jardín, y se mete en el campo del cura, aunque yo nunca he estado allí. ¿Estáis todos? -prosiguió, incorporándose-. Pues no, no los
tengo todos; el huevo gordote no se ha abierto aún. ¿Va a tardar mucho? ¡Ya
estoy hasta la coronilla de tanto esperar! - Bueno, ¿qué tal vamos?
-preguntó una vieja gansa que venía de visita. - ¡Este huevo que no termina
nunca! -respondió la clueca-. No quiere salir. Pero mira los demás patitos:
¿verdad que son lindos? Todos se parecen a su padre; y el sinvergüenza no viene
a verme. - Déjame ver el huevo que no quiere romper -dijo la vieja-. Creéme,
esto es un huevo de pava; también a mi me engañaron una vez, y pasé muchas
fatigas con los polluelos, pues le tienen miedo al agua. No pude con él; me
desgañité y lo puse verde, pero todo fue inútil. A ver el huevo. Sí, es un huevo
de pava. Déjalo y enseña a los otros a nadar. - Lo empollaré un poquitín más
dijo la clueca-. ¡Tanto tiempo he estado encima de él, que bien puedo esperar
otro poco! - ¡Cómo quieras! -contestó la otra, despidiéndose. Al fin se
partió el huevo. «¡Pip, pip!» hizo el polluelo, saliendo de la cáscara. Era
gordo y feo; la gansa se quedó mirándolo: - Es un pato enorme -dijo-; no se
parece a ninguno de los otros; ¿será un pavo? Bueno, pronto lo sabremos; del
agua no se escapa, aunque tenga que zambullirse a trompazos. El día
siguiente amaneció espléndido; el sol bañaba las verdes hojas de la enramada. La
madre se fue con toda su prole al canal y, ¡plas!, se arrojó al agua. «¡Cuac,
cuac!» -gritaba, y un polluelo tras otro se fueron zambullendo también; el agua
les cubrió la cabeza, pero enseguida volvieron a salir a flote y se pusieron a
nadar tan lindamente. Las patitas se movían por sí solas y todos chapoteaban, incluso el último polluelo
gordote y feo. - Pues no es pavo -dijo la madre-. ¡Fíjate cómo mueve las
patas, y qué bien se sostiene! Es hijo mío, no hay duda. En el fondo, si bien se
mira, no tiene nada de feo, al contrario. ¡Cuac, cuac! Venid conmigo, os
enseñaré el gran mundo, os presentaré a los patos del corral. Pero no os alejéis
de mi lado, no fuese que alguien os atropellase; y ¡mucho cuidado con el gato!
Y se encaminaron al corral de los patos, donde había un barullo espantoso,
pues dos familias se disputaban una cabeza de anguila. Y al fin fue el gato
quien se quedó con ella. - ¿Veis? Así va el mundo -dijo la gansa madre,
afilándose el pico, pues también ella hubiera querido pescar el botín-. ¡Servíos
de las patas! y a ver si os despabiláis. Id a hacer una reverencia a aquel pato
viejo de allí; es el más ilustre de todos los presentes; es de raza española,
por eso está tan gordo. Ved la cinta colorada que lleva en la pata; es la mayor
distinción que puede otorgarse a un pato. Es para que no se pierda y para que
todos lo reconozcan, personas y animales. ¡Ala, sacudiros! No metáis los pies
para dentro. Los patitos bien educados andan con las piernas esparrancadas, como
papá y mamá. ¡Así!, ¿veis? Ahora inclinad el cuello y decir: «¡cuac!». Todos
obedecieron, mientras los demás gansos del corral los miraban, diciendo en voz
alta: - ¡Vaya! sólo faltaban éstos; ¡como si no fuésemos ya bastantes! Y,
¡qué asco! Fijaos en aquel pollito: ¡a ése sí que no lo toleramos! -. Y
enseguida se adelantó un ganso y le propinó un picotazo en el pescuezo. -
¡Déjalo en paz! -exclamó la madre-. No molesta a nadie. - Sí, pero es gordote y
extraño -replicó el agresor-; habrá que sacudirlo. - Tiene usted unos hijos
muy guapos, señora -dijo el viejo de la pata vendada-. Lástima de este gordote;
ése sí que es un fracaso. Me gustaría que pudiese retocarlo. - No puede ser,
Señoría -dijo la madre-. Cierto que no es hermoso, pero tiene buen corazón y
nada tan bien como los demás; incluso diría que mejor. Me figuro que al crecer
se arreglará, y que con el tiempo perderá volumen. Estuvo muchos días en el
huevo, y por eso ha salido demasiado robusto -. Y con el pico le pellizcó el
pescuezo y le alisó el plumaje -. Además, es macho -prosiguió-, así que no
importa gran cosa. Estoy segura de que será fuerte y se despabilará. - Los
demás polluelos son encantadores de veras -dijo el viejo-. Considérese usted en
casa; y si encuentra una cabeza de anguila, haga el favor de traérmela. Y de
este modo tomaron posesión de la casa. El pobre patito feo no recibía sino
picotazos y empujones, y era el blanco de las burlas de todos, lo mismo de los
gansos que de las gallinas. «¡Qué ridículo!», se reían todos, y el pavo, que por
haber venido al mundo con espolones se creía el emperador, se henchía como un
barco a toda vela y arremetía contra el patito, con la cabeza colorada de rabia.
El pobre animalito nunca sabía dónde meterse; estaba muy triste por ser feo y
porque era la chacota de todo el corral. Así transcurrió el primer día; pero
en los sucesivos las cosas se pusieron aún peor. Todos acosaban al patito;
incluso sus hermanos lo trataban brutalmente, y no cesaban de gritar: - ¡Así te
pescara el gato, bicho asqueroso!; y hasta la madre deseaba perderlo de vista. Los patos lo picoteaban; las gallinas lo golpeaban, y la muchacha encargada de repartir el piensolo apartaba a puntapies.